Por favor, corregir

Publicado: marzo 10, 2014 en Uncategorized
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Porque esta pincha es la típica pincha que se hace con un tornillo en la nuca, con un desorden, un caos despierto, un encabronamiento melancólico al que no le ha dado por dejarme en paz.

Mi esposa está ingresada. Hace unos días, unos pocos días, que le dieron de alta del materno, y ahí está otra vez: la mismísima sala, el mismo sexto piso del súperhospital Gonzáles Coro, con una herida, un tajo de tres metros en carne, en sangre viva, desde la nalga hasta el hueco bendito por el que prorrumpió el pequeño Ignacio su salto hasta la vida. Y se me está quedando sin defensas. Y me la está comiendo la infección.

Y tengo un par de nombres poco menos triviales y culpables como un tal Doctor Puentes que de Doctor tiene solo el diploma; una doctora tal,Yosmira Brito, que se portó decentemente acorde a su condición de médico; y una enfermera tal que ni sé por qué recuerdo todo menos su nombre; y algunas otras,demasiadas caras.

Y tengo un par de nombres poco más problemáticos, de personas con cargos problemáticos que no vale la pena ni acordarse.

¿Tú sabe’ lo que pasa? Que tengo miedo hasta de ser injusto. Y que van a decirme que por lo menos la rebambaramba del nacimiento del niño me ha salido gratis, que el mal procedimiento en este caso es un problema meramente estadístico:una que sale mal de mil quinientas que salen, entran, salen, diariamente con partos de alto riesgo, o riesgo medio… o el precio enorme de la gratuidad.

En eso estamos claros. Empingueichon. Pero no justifica, por ejemplo, que usen una tijera que no corta para picarle a mi mujer el cuerpo. Y que por ende, en el medio del parto tenga la gente que salir corriendo a buscar otra tijera en mejores condiciones. Y que el salón de parto sea un agujero hediondo que filtra el frío parco de febrero, por donde pasa normalucael agua que cae del cielo atormentando las ventanas, y que además es toda el agua que entra, porque a la 1:32 a.m. no hay agua en los caños del hospital.

Ni justifica entonces, por ejemplo, que pongan a coser a una estudiantadueña deun número par de pezuñas en cada pata (un puerco, se me ocurre); una onda “no mi vida, así no es cómo se cose” –y zafa to esa mierda la doctora (o la enfermera, o la que sea que cosa) y le da un par de puntos a mi esposa pa que la otra retrasada aprenda, y lo vuelve a hacer mal porque figúrate, las pezuñas impiden el avance del hilo y de la aguja en la perilla de mi mujer como si mi mujer fuera un maniquí de feria, una mierda ahí que cogen de muestreo paenseñar a coser a una estudianta con pezuñas que te juro por el chama que si la cojo la despingo… a ella, a la doctora, a la enfermera, y no queda ni puerco, ni hijo de puerco, ni nieto de puerco en el hospital dichoso.

Ni justifica muchísimo menos que por culpa de esa gente mi esposa lleve días (nueve días) con un dolor tremendo, nauseabundo, que me la deja apenas respirar.

¿Y tú sabe’ qué pasa? Que lo de menos es que en el cuartico de ingreso postparto pongan por gusto los ventiladores, porque a los genios que los instalaron se les ocurrió hacerlo a doscientos metros del tomacorriente, y por demás, aunque estires el cable como si fuera un chicle, es imposible que logres conectarlo (Una estrategia para ahorrar corriente, quizás/ quizás/ quizás…).

Que incluso les perdono que a la reciénparidade la cama de al lado se la estuviera comiendo una sífilis que le ronca los timbales (Y que perdone eso puede tomarse como una concesión esplendorosa de parte mía hacia toda esa gente… gentualla…hijos de puerca…).

Pero no le perdono al tal Doctor Puentes del que hablaba ahorita que seis días después del alta médica, cuando llegue mi esposa a la consulta de urgencias con los coágulos de sangre rebasando los talones, diga que to’ está en talla, que esa herida pavorosa agitándose, agigantándose asquerosamente, es de lo más normal; que los puntos se zafan por cualquier bobería (TODOS LOS PUNTOS COÑO, NI UNO NI DOS NI TRES, SON COMO NUEVE), y que eso no es culpa de la estudianta, ni del invento ese de que to’ los hospitales cubanoides tengan que ser docentes, porque los partos pa que estén bien hechos, con silicona en vez de aguja e hilo, aire acondicionado, sala bonitapa recuperarse, etcétera y etcétera, cuestan un camión de dólares por la izquierda, en un país que se jacta de que el servicio de salud es gratuito (si no que le pregunten a la jevita de David Calzado) y que además está entre los punteros en cuánta lista redacta la ONU…

Ni les perdono ahora tantodesasosiego por las reacciones adversas que puede o no tener el Rocephin en la lactancia, el Rocephin y toas las demás mierdas que me le están poniendo intravenosa, porque al final el tal Puentes es un punto, y fue la tal Yosmira la que vino a notar un día más tarde, espéculo mediante, una ligera infección que ahora resulta que es tronco de infección en la vagina por una herida abierta que por demás, dicen lozanamente que no se va a cerrar…

Y les perdono muchísimo menos que si –ni que Dios quiera- algo llegara a ocurrirle a mi esposa no hay vía legal pa hacer una demanda (y si la hay que por favor, me alerten). Y que ahora mismo, entre otras varias cosas, puedo ver a mi hijo y a su madre solo una hora diaria, porque resulta que respetan tanto el derecho a la privacidad de las pacientes que los hombres pueden pasaral salón solo en horario de visita, de cinco a seis p.m., y que el resto del día les queda libre pa cagarse en sus madres, para rezar porque los antibióticos no causen daño alguno a la lactancia, o pa comprarle una caja de cigarros al cabrón del cuidapuertas…

¿Y sabes qué más pasa? Que al final ahora toca resignarse (y resingarse digo, por supuesto) porque ni yo ni Dios ni mi familia tenemos un centavo para pagarle a un médico que más o menos haga algo que sirva; y ver que el lado bueno del reingreso es que la mujer de la cama de al lado por lo menos no es una sifilítica, que en este cuarto el cable de los ventiladores alcanza al toma milagrosamente, y que la nueva suite, lujosa y límpida, tiene una majestuosa vista al mar…

Estricta y cabalmente vista al mar.

En fin, al mar.

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comentarios
  1. manchy13 dice:

    Y AUN HAY GENTE QUE DICE QUE TODO ALLA ES UNA MARAVILLA!!!!!

  2. Hoy no te comento sobre cómo escribes, simplemente compartir tu cabreo, tu angustia, tu zozobra, tu impotencia ante las cosas. Te deseo que todo se arregle con bien, y puedas abrazar con relajo y gozo a tu mujer y a tu hijo muy pronto.

  3. Saludos. Cambiamos de url. Ahora siguenos en cultureandoenbarinas.wordpress.com

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